NOTAS

      El rol del Assisted Hatching en Fecundación in Vitro

      El Assisted Hatching (AH) es una técnica que consiste en la realización de un pequeño orificio en la zona pelúcida (membrana externa del embrión) con la finalidad de facilitar la salida de la masa celular interna, cuando el embrión se encuentra en estado de blastocisto, para implantarse en el útero materno. De forma natural, la zona pelúcida del embrión va adelgazando gradualmente y en el día 6 de su desarrollo se desprende de ella para poder adherirse al endometrio del útero materno y así quedar implantado.

      El AH de embriones es una técnica de reproducción asistida que se aplica en los siguientes casos:

      • • Existencia de óvulos que presentan una zona pelúcida engrosada, lo cual dificulta la salida del embrión y su implantación. Estos embriones tendrán, por tanto, menos probabilidad de implantarse y seguir su desarrollo.
      • • Fracaso repetido de implantación en diversos ciclos de fecundación in vitro.
      • • Mujeres mayores de 37 años: los óvulos de mujeres mayores de esa edad presentan mayor dificultad para romper la zona pelúcida, disminuyendo progresivamente la tasa de implantación a partir de los 38 años.
      • • Tratamientos con óvulos congelados: la vitrificación de óvulos trae aparejado el endurecimiento de la zona pelúcida.

      En el último Congreso de la Red Latinoamericana, realizado en Río de Janeiro en mayo del 2011, el grupo de Ferreira Braga (San Pablo-Brasil) presentó datos que demuestran que el AH puede ser considerado como una herramienta para mejorar los resultados de embarazo en embriones provenientes de óvulos descongelados.

      Los resultados de la realización de esta técnica son muy dispares en los diferentes centros de reproducción asistida ya que es una técnica compleja. En términos generales, se considera que aumenta las probabilidades de implantación de los embriones que se encuentran dentro del rango de pacientes para los que está indicada. Por el contrario, los embriones a los que se les realiza un hatching asistido y no pertenecen a ninguno de los grupos para los que está indicada esta técnica, no presentan un incremento en la tasa de implantación.

      Bioq. Claudia Brignardello

      ENTRE DOS


      Las relaciones personales moldean nuestrasvidas y hoy, los más profundos estudios de neurociencias pueden dar cuenta de esto CIENTÍFICAMENTE HABLANDO. Estas influyen en el estado de ánimo provocando la activación de mecanismos inmuno-endocrinos que modifican también nuestra fisiología. El entorno, sobre todo el inmediato, no solamente influye enlas emociones sino que también hace que el cuerpo se vea afectado.

      CUIDAR NUESTROS VÌNCULOS,INCIDE EN EL CUIDADO DE NUESTRA SALUD.

      Teniendo esto presente, reflexionemos: cuando las decisiones trascendentes (como por ejemplo tener un hijo) se dan en el contexto de un PROYECTO CONJUNTO, esa decisión será el fruto de varios acuerdos anteriores; si aparecen dificultades para la concreción de ese proyecto de vida, aparecerán nuevos puntos sobre los que habrá que acordar.

      Comúnmente ladificultad para concebir suele estar acompañada de una “tormenta emocional”;tormenta que se afronta con los recursos psicológicos de los que cada unodispone, partiendo de lasignificación con la que se interprete esta dificultad.

      Es decir: habrá una respuesta individual y una respuesta cómo vínculo,que pueden diferir en tiempo y en forma. Las diferencias pueden convertirse encrisis vinculares, cuya resolución traerá aparejado un crecimiento personal yde pareja, pero también pueden provocar fracturas vinculares.

      ¿Cómo comenzar a desarmar estosnudos?

      La respuesta inmediata es:tendiendo puentes, es decir, tomando conciencia de qué nos pasa interiormente,ponerlo en palabras para, desde allí, cultivar la capacidad empática desintonizar con el otro.

      Si no podemosdetectar nuestras propias emociones, nombrarlas y darles un curso saludable,entonces tampoco estaremos listos para entender las emociones de los otros ycomprender su postura (tal vez sorpresiva o inesperada desde nuestro lugar).

      De esta manera tendemos estepuente emocional que nos llevará al momento de las propuestas que serán tomadascomo un acuerdo posible que se está dispuesto a aceptar. Este puente nos llevará desde el sufrimiento en soledad a lacreatividad y realización; cada uno pondrá en juego todos los recursos psicológicosde los que dispone ya que el primer gran acuerdo representa un interés encomún.

      Ana Luisa De Palma

      Coord. Dpto psicología PROAR

      MINDFULNESS: Recursos para enfrentar el estrés

      Cuando se inicia el camino hacia el encuentro del bebé, y se hace necesario recurrir a la ayuda médica y a los tratamientos de alta complejidad, la alta complejidad no sólo se refiere al aspecto biológico sino también a las emociones y sensaciones que experimentamos mientras dura el recorrido: ansiedad, angustia, incertidumbre.

      Una pregunta que surge muy frecuentemente durante el proceso de fertilidad es ¡¿qué más puedo hacer?! Se hace necesario entonces, poner en marcha recursos que nos posibiliten asumir el compromiso que hemos tomado, entendiendo que hemos elegido uno de los caminos posibles entre las opciones que nos presenta cada una de nuestras realidades.

      Recursos que aporten al bienestar psicofísico El mindfulness complementa el abordaje del aspecto emocional, haciendo foco especialmente en el manejo y control del estrés. El objetivo es aprender a “calmar la mente”, a otorgar un sentido a lo que nos está pasando, a dialogar con nuestro cuerpo y entender el proceso que estamos transcurriendo. Qué importante resultará entonces conseguir una disposición interior que acompañe a este proceso de recepción: de eso trata la femineidad en esta situación de maternidad, de recibir, de abrirnos para recibir en todos los sentidos.

      El mindfulness es una práctica que tiene que ver con la respiración, con la atención focalizada, con la intención. Nos ayuda a observar en qué punto emocional nos encontramos, qué tipo de respuesta estamos dando frente a lo que nos acontece y, si es necesario modificarla, en qué dirección hacerlo.

      La respiración es uno de los pilares fundamentales de esta técnica; debe hacerse en forma natural,sencilla, silenciosa y abdominal.

      Esta manera de respirar, que por supuesto merece práctica disciplinada, colabora a moderar las pautas de respiración irregular que se generan habitualmente en estado de estrés, ayudando a recobrar el equilibrio mente-cuerpo. Como contrapartida,los estados de ansiedad, miedo, angustia e incertidumbre, suelen provocar una respiración superficial y rápida, desde la zona diafragmática.

      Un recurso que tenemos a la mano (que es muy sencillo) es reconocer la sensación (por ejemplo ansiedad), dirigir la atención de nuestra respiración tratando de llevar el aire al abdomen y focalizarnos, por unos instantes, en el movimiento inspiración-expiración, siempre abdominal.

      En cuanto a la postura, al comienzo, resulta cómodo sentarse en una silla y colocar las manos en el abdomen, asegurándonos deque el aire llegue profundamente a todo el cuerpo.

      El mindfulness es un recurso que permitirá vivir en un marco de serenidad esta experiencia en la que, entre otras cosas,el cuerpo femenino pasa a un primerísimo plano.

      Ana Luisa De Palma Coordinadora Departamento de Psicología PROAR

      Virus del Papiloma Humano (HPV)

      El Dr. Roberto Navarini, ginecólogo y oncólogo de PROAR, nos ayuda a responder algunas preguntas frecuentes.

      ¿Cuál es el motivo de consulta más frecuente?

      Al hacer oncología hay muchas derivaciones de pacientes oncológicos, por ahí tengo un promedio de edad más elevado frente a otros ginecólogos y mucho más frente a los que hacen fertilidad. La consulta por HPV es una de las más frecuentes y después los tumores de mama y los tumores pelvianos.

      El Virus del Papiloma Humano (VPH o HPV) es una familia de virus que afecta muy frecuentemente a los seres humanos, tanto a hombres como a mujeres. ¿Por qué está tan presente el HPV y dónde se encuentra?

      El HPV siempre estuvo presente lo que pasa es que no se lo conocía, no se lo diagnosticaba y no se sabía el ciclo natural del virus. Una vez que se supo del virus y se estudió, se descubrió que prácticamente todos los canceres de cuello están relacionados con el HPV, las displasias de cuello están relacionadas con el HPV, que son las lesiones precancerosas, las verrugas están relacionadas con el HPV. Y ahora se sabe que hay un montón de cánceres que están relacionados con el HPV como el de ano, el de garganta. Ahora se sabe, estar estuvo siempre pero ahora se sabe y por eso se comenta bastante. Y ahora hay vacunas, entonces como hay vacunas ese tema está en boga, sobre todo desde que la vacuna se puso en el plan nacional de vacunación.

      Respecto a la vacuna, ¿es recomendable?

      Sí, es recomendable, siempre teniendo en cuenta que es una vacuna profiláctica y no terapéutica. Aún en pacientes que ya han tenido la enfermedad hay cierto grado de evidencia de que la posibilidad de que esa paciente vuelva a tener lesiones disminuye cuando se vacuna frente a quienes no se vacunan. O sea que aun las que han tenido la enfermedad se benefician de la vacunación, no por supuesto como quién no ha tenido relaciones. Recordemos que el contacto es por vía sexual.

      ¿Qué precauciones podemos tomar para evitarlo?

      Vacunarse fundamentalmente. El uso del preservativo siempre es recomendable, aunque en HPV sea más relativa su efectividad. Sin embargo, hay que recomendar el uso del preservativo. Y después, es muy difícil porque la trasmisión es muy fácil: es de piel a piel, de mucosa a mucosa, de piel a mucosa, de mucosa a piel, o sea que es altamente trasmisible. Se calcula que el 80% de las mujeres se infecta con HPV en su vida sexualmente activa, 8 de cada 10.

      ¿Qué tan grave es contraer este virus?

      En general la evolución es favorable porque la mujer genera una reacción de anticuerpos y termina eliminando el virus. Lo que pasa es que es tan alta la tasa de infección que hay un número de mujeres que no pueden eliminarlo, el virus persiste, y en un grupo de pacientes en los que el virus persiste se desarrollan lesiones precancerosas y después, hay un número de pacientes que de las lesiones precancerosas terminan haciendo un cáncer. La frecuencia está dada por la alta transmisibilidad. No es que el que tiene HPV va a tener un cáncer, de ninguna manera. En realidad la posibilidad de desarrollar un cáncer, si uno lo piensa en la cantidad de gente que se infecta, es baja. Pero como son tantos los infectados es un tumor que, lamentablemente, es frecuente donde no hay prevención.

      ¿Cómo se puede detectar la presencia del HPV?

      El Papa Nicolau sigue siendo lo más universal; y ahora lo que se utiliza también son pruebas de detección del virus donde se busca el ADN del virus a partir de un hisopado del cuello del útero. Este método es mucho más sensible y específico que el Papa Nicolau.

      ¿Qué síntomas permiten reconocer la presencia de este virus en el cuerpo?

      En cuello del útero, en general no trae síntomas, si trae síntomas es porque ya está avanzado y el diagnóstico es tardío. En vulva sí que son los condilomas: las verrugas. La mujer, la verruga la ve, la toca, la siente. Y a veces da picazón, prurito.

      Teniendo el virus, aún sin tener estos síntomas, ¿puedo contagiarlo?

      La mayoría de los contagios se hacen sin saberlo: el paciente no tiene síntomas, no sabe que lo tiene. Sobre todo el hombre que no tiene ninguna lesión visible y lo contagia. No es que sí o sí lo va a contagiar, pero sí puede contagiar sin tener ningún tipo de síntoma ni nada visible. Por eso el hecho de que el hombre no tenga ninguna lesión visible no implica que el hombre no contagie.

      Endoscopía diagnóstica en PROAR

      En PROAR incorporamos la sección de endoscopía diagnóstica donde se realizarán videocolposcopías (destinada al diagnóstico de las enfermedades del cuello uterino) y videohisteroscopías (destinadas al estudio de la cavidad uterina). Los procedimientos están a cargo de médicos de nuestro staff certificados como especialistas en medicina reproductiva y cirugía endoscópica. La Dra Leticia Solari (Mat 14033) nos ayudóa despejar dudas.

      ¿Qué es La videohisteroscopía?

      La videohisteroscopía consiste en introducir una pequeña óptica (tienes menos de 3 mm de diámetro) a través de la vagina y del cuello uterino, permitiendo la visualización directa hasta la entrada de las trompas uterinas.

      ¿En qué casos se pide este estudio?

      Este procedimiento se utiliza en medicina reproductiva como estudio de rutina, previo a la realización de tratamientos de fertilización asistida, en pacientes que tienen antecedente de 2 o más pérdidas de embarazos menor a 20 semanas (abortos a repetición) o cuando, luego de 2 o 3 procedimientos de alta complejidad, no se logra el embarazo (falla implantatoria a repetición). También permite complementar estudios como la ecografía (cuando se sospecha la presencia de alguna patología), para diagnosticar con certeza la presencia de alteraciones que ocupan la cavidad del útero, presencia de cuerpos extraños, malformaciones congénitas y distintas entidades benignas o malignas que, en diferentes grupos etarios, pueden ser causa de sangrados uterinos anormales.

      ¿Cómo se realiza?

      El mismo, que no requiere ninguna preparación previa, tendrá una duración aproximada de 15-20 minutos y se realiza sin efectuar cortes o incisiones, por lo que no requiere de sedación o anestesia. Al realizar este estudio puede sentirse una molestia mínima por parte de las pacientes, pero es totalmente ambulatorio pudiendo retomar sus actividades habituales inmediatamente.

      ¿Cómo conozco los resultados?

      Las pacientes recibirán un informe por escrito acompañado de imágenes que podrá ser remitido a su médico de cabecera, quien tomará las decisiones pertinentes a cada caso en particular. Es importante que no te quedes con dudas sobre los estudios o los tratamientos propuestos y sientas la confianza de poder hacer todas las preguntas que necesites a tu médico.

      ¿Qué es la videocolposcopía?

      La Colposcopia es una técnica diagnóstica usando un equipo llamado colposcopio, que es un microscopio que amplía la imagen del cervix uterino, vagina, genitales externos y región perianal de 10 a 40 aumentos. La videocolposcopia se efectúa cuando conectamos el colposcopio a una video cámara digital y a un monitor de televisión.

      ¿En qué casos se pide este estudio?

      La video colposcopia, permite identificar lesiones premalignas con gran precisión, incluso antes que con el Papanicolaou. Este procedimiento permite efectuar estudios para medir tamaño de la lesión, para observación del canal endocervical para detectar cualquier tumoración que no pueda observarse a simple vista. Es útil para medir la eficacia de las terapias o para el seguimiento de lesiones y control evolutivo de las pacientes en las que no se realiza tratamiento. Además, la videocolposcopia ayuda a seleccionar el tratamiento a seguir. Este estudio debe hacerse junto con el Papanicolaou, y estudio en fresco de la secreción cervico vaginal.

      ¿Cómo se realiza?

      Se puede examinar la vulva, la vagina y examinar detenidamente el cuello uterino, con una cámara adaptada al mismo que permite proyectar la imagen en un monitor o pantalla para que dicho examen sea observado por el examinador y el usuario, de igual manera permite el almacenamiento de las imágenes en forma de video digital para posteriores revisiones y comparaciones. Este examen no es doloroso y no es invasivo, es decir, que el aparato no toca a la paciente, no requiere hospitalización ni preparación especial y se realiza entre 15 y 20 minutos.

      ¿Cómo conozco los resultados?

      Las imágenes seleccionadas pueden archivarse, imprimirse o enviarse a distancia. Consultá siempre a tu médico por cualquier duda que tengas al momento de realizar el estudio, antes o después.

      Hablamos con Ana Luisa De Palma, nuestra psicóloga (que es una genia en lo que hace y se dedica con mucha pasión) sobre neoparentalidad. Seguí esta nota ATRAPANTE...

      ¿De qué hablamos cuando decimos: Neoparentalidad?

      Nuevas formas de ser padres. Tiene que ver, también, con nuevas configuraciones vinculares. A veces, esto de nuevas, lo pongo entre signo de pregunta: ¿nuevas? Hablar de familias monoparentales: conozco gente muy grande que quedaron viudos y son monoparentales igual, por ejemplo. O chicas que se han embarazado y continuaron sin la pareja, han sido monoparentales. Los homosexuales que han criado hijos, los han criado. Lo que pasa es que ahora con esto de la legalidad, lo podemos ver, antes, no lo veíamos. Uno hacía la vista al costado, pero ahora ese concepto cambió y sí, una pareja gay, puede tener hijos: pero siempre los pudo tener. Lo que pasa es que hoy, socialmente, está aceptado, o sea, está legalizado. Si vamos a hablar del colectivo social venimos por ahí, todavía, con algunas dificultades, ¿no? Pero sí, la gente se va animando más, va mostrándose más, pero no solamente en esto, sino en todo. Con las redes sociales, mucho de la intimidad se pierde. Si vos lees el face hay gente que pone desde lo que comió hasta si se peleó con su pareja y cómo se reconcilió. Entonces todo esto de la intimidad y de lo que no se dice, está bastante visto de otra manera hoy. En cuanto a las nuevas formas de ser padre hoy, bueno, se considera la monoparentalidad. Por ejemplo: la mujer que elige ser madre sola porque no tiene pareja, hoy puede elegir ser madre. En otro momento no. También los varones pueden elegir adoptar, aún no está legalizada la subrogación de vientres así que todavía no pueden optar libremente por las técnicas de fertilización asistida, pero sí las chicas, que son muchas. A partir de la ley de matrimonio igualitario muchas mujeres se han acercado a la posibilidad de ser mamas de esta forma.

      ¿Cómo modifica esto a la forma de entender el concepto familia?

      En el paradigma moderno, el anterior, cuando uno decía familia eran: mamá, papá, dos niños, en general, un perro, un canario, un auto rural, sierras de Córdoba (risas). Hoy la cosa ha cambiado. Podemos tener dos mamás, una mamá sola, dos papás, un papá solo, etc. Eso es lo que ha ido cambiando socialmente, o lo que se ha ido legalizando. Lo que se mantiene, pareciera desde que el mundo es mundo, es la necesidad que tiene el bebé de un contexto humano afectivo, para convertirse en ser humano. Porque con los genes solos no hacemos un humano. Los genes posibilitan a este cachorro ser “humanizable”. Pero el resto se hace en un contexto humano. Entonces, si son dos mujeres que crían a un bebé, si es en ese contexto, la cosa va a funcionar bien, porque este bebé tiene su emocionalidad asegurada. Si no, no. No importa el género de su mamá o de su papá o de quién será, pero hay una función que llamamos “materna”, que no tiene por qué ejercerla la madre biológica, y que si está bien hecha, este bebé tiene su psicología asegurada. Y si no, no.

      Hablaste de una “función maternal”. ¿Cómo se entiende eso y de qué manera se da en cuanto el género?

      Cuando se habla de figura se habla en cuanto a FUNCIÓN. Lo que pasa que al ponerle el nombre “materno” y “paterno”, todavía nos quedamos con el modelo anterior y lo seguimos llamando de la misma manera. ¿Qué es lo que hace la figura materna (sea quién sea que la lleve a cabo)? Está más compenetrada con el bebé, es quién lo interpreta, y quien cubre las necesidades. Por función paterna se entiende a esta persona que, en algún momento, rompe ese idilio y dice: momentito, este niño también se tiene que socializar, necesita límites, necesita cultura. Por eso, en psicología decimos que la función paterna tiene que ver con la castración: es decir, corta la simbiosis entre esta mamá y este bebé y lanza al chico a la cultura. Hoy que las cosas están más desdibujadas, esto puede hacerlo una mamá sola, perfectamente; o una abuela o un tío o un abuelo, no importa el género, importa la función.

      Pero siguen manteniendo esos nombres….

      Aún se mantienen, pero estamos ante un cambio de paradigmas: desde el moderno, que todo lo divide y lo mide, hacia el posmoderno donde ya hablamos de paradigmas holográficos, del todo más que la suma de las partes. Yo digo que he sido bendecida en ejercer mi profesión en esta época en donde la cosa se va flexibilizando, en donde no nos manejamos con parámetros rígidos de lo bueno, lo malo, lo sano, lo enfermo, sino que va habiendo lugar para todo. Al trabajar esto de la inclusión: no hay nadie que debiera ser excluido ni incluido ni nada porque esto es natural, absolutamente natural, entonces me siento más cómoda en esta cuestión más flexible. Que no por flexible sea cualquier cosa. Una cosa es la integración de saberes y otra una mezcla desordenada. Recuperando algo que te escuché decir varias veces respecto a la ley y a esta posibilidad de hacer visible a través de dar legalidad. ¿Cómo se da en las personas esta cuestión del derecho a la reproducción? No está bueno, psicológicamente vivir en la ilegalidad. Es la injusticia del que no te miren, porque si no te nombran, no te dan existencia. Entonces la ley viene a nombrarlos, y los hace visibles. Entonces es otra historia. Porque si no es algo que viene desde la impotencia: acá estoy y nadie me ve. Es mucho más allá que la parte administrativa. Lo que pasa es que repercute en las obras sociales, y en el acceso. Pero psicológicamente, la habilitación en donde viene la ley padre estado y te dice: si, te estoy viendo, te reconozco, sí sos una persona que estás pasando por esta situación, estás, significas algo para mí. Eso, psicológicamente es totalmente diferente. Por eso digo que la ley viene a hacer visible a personas que siempre estuvieron invisibles. Hubo que gritar bastante, pero bueno, se logró.

      ¿Qué lugar ocupa en la humanidad, la capacidad de reproducirse?

      Si lo vemos del punto de vista de lo biológico natural, una de las características de los seres vivos (desde una planta hasta un ser humano) implica el ciclo de nacer, reproducirse, morir. Creo que esto, de alguna manera, lo traemos en nuestro ADN. Sí, los seres humanos estamos fuertemente influenciados por la cultura y entonces podemos decidir también sobre algunas cosas biológicas. No porque sea mujer voy a tener el deseo de tener un hijo. Pero la reproducción ocupa un lugar muy importante en la psicología de las personas, esto de trascender en otro humano, de marcar a otro que sale de mí, no es lo único importante, pero es importante.

      Ana Luisa De Palma, una vez más, sorprende con su mirada sincera y luminosa de la vida. Esta vez el foco es la maternidad y paternidad después de los 40.

      ¿Cómo llegan emocionalmente las mujeres a esta instancia? ¿Qué expectativas y deseos depositan?

      En la mujer de más de 40 el deseo empieza a aparecer desde otro lugar, porque las empieza a correr el tiempo biológico. Entonces hay todo un replanteo de la mujer que tiene 40 y no tiene hijos, diferente a la que tiene 40 y ya tiene hijos, y a lo mejor cambió de pareja y demás. Pero la que nunca tuvo hijos, empieza a replantearse: bueno, ¿qué pasa? ¿Qué pasa con mi cuerpo? ¿Con mi maternidad? ¿Tengo posibilidades ahora? Bueno, yo quiero ser madre, ahora puedo. Puedo ser una profesional, puedo ser exitosa y también puedo ser madre, tenga o no pareja. Entonces vienen así como muy movilizadas con un deseo que HOY ESTÁ PERMITIDO, en otro momento no estaba permitido hoy, socialmente, las mujeres de 40 años tienen permiso para poder desear un hijo y para tenerlo.

      ¿Qué motivos notas que son más frecuentes de postergar la maternidad después de los 40?

      La sociedad llevó a la mujer a competir, por ejemplo, profesionalmente. Entonces la mujer hoy tiene necesidad de, por ejemplo, trabajar, de estudiar, de “ocupar un lugar” en la sociedad y entonces se empieza a postergar esto de la maternidad, como también se empieza a postergar el tema de la pareja. Primero estudio, me recibo, también me quiero ir a vivir sola. Antes era impensado que una mujer saliera de la casas de sus papas para ir a vivir sola o con una amiga, y hoy es casi el paso obligado porque hay que tener la experiencia, más allá de que esté bien o mal. Entonces la postergación viene sola, y esto de la ilusión de la eterna juventud, que muchos medios de comunicación nos hacen creer, también es para tener en cuenta: antes la mujer de 40 tenía otro aspecto. Hoy, con esto de las cirugías y etc etc, una mujer de 40 años realmente es muy joven, pero sus ovarios tienen 40 años.

      Conociendo que la maternidad a esta edad es más compleja, ¿cómo llegan las parejas a esta instancia? ¿Cuáles son los temores que tienen?

      Generalmente, una mujer de 40 años que está en pareja y no ha tenido hijos antes, es porque la pareja no se inició a los 25 años. Estamos hablando de una pareja de gente madura, o debiera serlo. Porque si bien, se retrasa la maternidad, también se retrasa el compromiso de formar un nido. Entonces, antes por ejemplo, un muchacho de 30 años ya estaba pensando en su casa, en armar su propio nido. Hoy, están como bastante de joda aún, chicas y chicos, que incluso, en la palabra y en el discurso, uno escucha a mujeres de 30 años diciendo “salgo con las chicas”, “me voy a chonguear”, “me voy al boliche”, y estamos hablando de 30 años en donde se sabe que la edad fértil hace un pico a los 35 y después empieza a bajar. Y bueno, todavía estamos pensando en este tipo de cosas. Entonces la pareja llega con un montón de expectativas pero con mucha cosa vivida ya, a diferencia de otras épocas. Lo social pesa mucho en esto, muchísimo pesa lo social cultural. La medicina, en un aspecto, en este, da una respuesta a una situación social que es la postergación de la maternidad en la mujer. Porque el hombre, en realidad, si tiene un hijo a los 25, a los 35 o a los 45, mucho no pasa. Pero para una mujer no es lo mismo una maternidad a los 25 que una a los 45. Entonces yo creo que la ciencia médica, la reproducción, en este punto, viene a dar respuesta a un cambio social muy fuerte.

      Una vez logrado el embarazo, ¿cómo se da el acompañamiento psicológico de las parejas? ¿Qué aspectos llaman más tu atención por su complejidad?

      Despende de las técnicas. Por ejemplo, en las técnicas, donde se utiliza recepción de gametos donados, las parejas preguntan mucho por las donantes, por la información, si se le debe decir al niño, cómo, cuándo. Si esto debe ser un secreto o no. A quién se le dice: si a los abuelos, si al vecino. Cómo se maneja esto. Si bien para cada pareja se trata de una situación diferente, lo que decimos siempre como psicólogos, y en esto no conozco ningún psicólogo que vaya a opinar lo contrario, es que la relación entre padres e hijos está basada en el amor, pero fundamentalmente también en la confianza. Entonces estos secretos, estas novelas familiares no dichas, marcan como un quiebre en esa relación. La cosa clara, la verdad, la mirada a los ojos, desde lo papas hacia los hijos, estamos inculcando ese tipo de valor. Además, por supuesto, del derecho a la identidad, que tampoco es menor. Pero yo estaba hablando sólo de psicología. Siempre charlamos con las parejas que si ellos pueden tomar esto como natural y tranquilamente, entonces lo van a transmitir en forma natural y tranquilamente. En psicología es traumático aquello que implica un corte en la historia. Entonces, no se sugiere esperar a que el chico sea grande para llamarlo un día y decirle: “Francisquito, necesito decirte… tal cosa”. Esto funciona como cuando a uno lo anotician del nombre que uno tiene: uno no recuerda el momento en que te llaman y te dicen: bueno te informo que vos te llamás Ana. Hay toda una serie de cuentos y de cosas que uno va diciendo en el discurso, ya desde el bebé, se va trabajando con libros de cuentos, gráficos. Pero sobre todo, lo trabajamos con los padres. La forma, es a creatividad del consumidor. La naturalidad es el secreto.

      ¿Cómo se viven, en esta instancia, los problemas de fertilidad a causa de la edad? ¿Cómo se maneja el tema de donación de óvulos para cumplir el deseo del hijo? ¿Se cuestionan temas relacionados a identidad por esto?

      En general la mujer de 40 años para arriba tiene mucho el reloj biológico en la cabeza. Para la mujer de 25, parece que siempre hubiera una solución porque el tiempo está a su favor. En cambio una de 40 tiene que empezar a pensar en una ovorecepción como una posibilidad real. Una chica más joven, a no ser que haya pasado por un problema oncológico, por ejemplo, y que ya sepa que no puede producir óvulos, cuenta con más tiempo. Es un plus de mayor tranquilidad. A los 40 quizás se va teniendo en mente la posibilidad. Hay gente que no lo acepta de ninguna manera, hay gente a la que le parece raro pero se quiere preparar. Y hay gente que lo toma con más naturalidad. Creo que en este momento se está tomando con mayor naturalidad. Se está dando otra difusión. A partir de la ley hemos salido de la oscuridad, digo yo. Entonces uno puede hablar de esto. Porque ahora somos legales. Entonces la ley, justamente, viene a dar como una identidad a un grupo de personas, no solamente a los pacientes, también a los que trabajamos con los pacientes: si no hay ley, no existimos. En la medida en que hay ley tenemos una existencia civil una entidad, digamos y es diferente. Se habla de otras cosas, la gente empieza a darse cuenta que acá existe al donación de óvulos, que se puede donar óvulos, qué significa donar óvulos. Ya se empieza a hablar de otras cosas, como que ya se empezó a insertar esto en el colectivo social, en el discurso de otra manera. Después uno lo acepta o no lo acepta. Depende de las creencias, las posturas éticas, las religiones, etc.

      ¿Qué diferencias encontrás, en cuanto a la maduración (en todos sus aspectos), entre una mujer que es madre en sus 20 y pico, en sus 30 y pico, y después de sus 40?

      Se supone que es una mujer más madura, que tiene más experiencia encima, más vida encima, que hay cosas que ya tiene resueltas. Por ejemplo, si es una profesional se supone que a los 40 años no solamente está recibida, sino que laboralmente ya está inserta y puede ocuparse del hijo desde otro lugar. Diferente es por ejemplo una chica que se embaraza y no terminó la facultad entonces, es distinto.

      ¿Se vive diferente la maternidad a esta edad entre mujeres primerizas y las que ya tienen otros hijos? ¿Por qué?

      Sí. Para la primeriza de más de 40 es como un milagro la maternidad, como un regalo que le hace la vida a “último momento”. Muchas de ellas no esperaban ser madres ya, y ahora descubren que sí pueden serlo. Es como una novedad: estrenan maternidad. Las otras, ya vienen con mas hijos en el camino y aprovechan toda esa experiencia para “uno más”, tal vez el hijo de la adultez. Pero ya tienen la representación HIJO en su psicología, ya la tienen. Es una representación que se va construyendo. Hay que pasar por el camino, hay que tener la vivencia. Uno puede imaginar lo que es un parto, lo que podes vivir con tu bebé. Pero cuando uno lo vive, ya sabe cómo se siente. Como todo, si vos vas a comer algo que no comiste nunca podes imaginarte el gusto que tiene. Pero cuando lo comes, la vivencia es muy importante. Y además, es intransferible. Yo te puedo contar con toda mi emoción y a lo mejor hasta podes sentir lo que yo te estoy contando. Pero vivirlo, es distinto.

      ¿Qué siente la pareja cuando tiene a su hijo por primera vez?

      En general muchísima emoción. Expresiones como: “es un regalo inesperado”, “pensé que no me iba a pasar a mí”, “no imaginé que iba sentir esto”. Es que esos hijos son deseos muy sostenidos en el tiempo. Por eso no me canso de decir que son hijos del amor, siempre. Acá no hubo un error, una equivocación, o un método anticonceptivo que no funcionó. Acá hubo un deseo sostenido, a veces por años. Entonces sí, son hijos del amor, todos.

      ¿Cómo se ve modificada la vida y la proyección de futuro en una pareja que se inicia en la paternidad después de los 40?

      Cambia y mucho, porque en general son parejas que, si están juntas desde hace varios años, y transitando por este problema, pasan de ser 2 a familia, entonces los tiempos son otros, hay una cuestión de cambiar de centro: antes el centro era la pareja, por, para, con, TODO la pareja. Y cuando nace el bebé es “su majestad el bebé” y todo va a estar alrededor de este bebé. Se convierten en pareja de padres los dos para él. Cambia. Algo importante es comentar que haber pasado por un problema de reproducción y haberlo solucionado no es una vacuna contra una crisis matrimonial y que puede terminar en un divorcio. No. Se comenta esto: “uy, después de esperar tanto el hijo, ¿ahora se separan? Y bueno, sí. No están vacunados.

      ¿Qué es un hijo?

      Te puedo decir lo que es para mí un hijo. Cuando uno tiene un hijo, uno vive por y para un hijo. Y esto no es una construcción social, es algo que uno siente por otra persona que tiene que ver con lo incondicional, un sentimiento que uno no experimenta con otros vínculos. Por eso cuando uno quiere decir que quiere superlativamente a alguien le dice: te quiero como si fueras mi hijo. O uno dice, si fueras mi hijo, yo te diría tal cosa. Es lo más. Por lo menos así lo he vivido y lo vivo.

      ​La sexualidad humana también es simbólica

      ​Hablamos siempre de ​“sexualidad humana” (no sé si habrá otra sexualidad) ​porque ​humana quiere decir simbólic​a​, uno le da un significado a algo que hace o piensa, o dice, un SIGNIFICADO. Si lo despojamos de esto no es más humano. ​Sin entrar​ en lo moral o religioso, lo simbólico es lo que nos vuelve seres humanos. Sino seremos cachorros de animales de cualquier cosa y seguiremos creciendo como animales, si eso es lo que queremos, pero la sexualidad es simbólica, no es una descarga fisiológica​, e​l cuerpo sirve de instrumento para una comunicación con un otro.

      Esto de la sexualidad, humana, simbólica, no tiene nada que ver con emborracharse y tener relaciones con la primera persona que pasa​​ por una necesidad de descarga. Eso no es sexualidad, eso es “necesito un objeto de descarga“. Son dos cosas diferentes.

      Hoy e​sta cuestión​ está bastante desdibujad​a​. Hay mucho consumo de drogas y las drogas alteran la consciencia. En los estados alterados de consciencia​,​ ​¿​dónde hay lugar para “voy a entregarte mi amor y voy a tomar el tuyo”​?​ Y uno hablando de esto parece anticuado, pero yo me pregunto: ​¿​cómo es?​,​ ​¿h​emos descendido a la escala animal?​,​ ¿ya no somos humanos, somos objetos de uso? Objetos de uso laboral, de uso sexual… El que quiere transformarse en un objeto de uso está perfecto. Los que no queremos transformarnos en un objeto de uso, tratamos de respetar y ser respetados para vivir en civilidad.

      ​Trastornos uroginecológicos

      La Dra. María Victoria Boccio es especialista en uroginecología y compartió con nosotros un informe sobre diversas patologías que afectan a las mujeres en ese campo. Siendo mucho más habituales de lo que suponemos, la recomendación siemre es consultar a un especialista para ganar en calidad de vida.

      Los trastornos uroginecológicos son frecuentes afectando al 40% de las mujeres que asisten a la consulta ginecológica. Problemas como la incontinencia urinaria y el prolapso vaginal alteran el día a día de las mujeres, de modo que no pueden proseguir con sus actividades cotidianas con normalidad. Desafortunadamente, a pesar de la naturaleza limitante y grave del problema, quienes padecen estos trastornos no solicitan ayuda de forma inmediata demorando, en muchos casos, años hasta decidir hacerlo. Cuando una mujer percibe que tiene fuga de orina, desarrolla conductas para reducir al mínimo su incontinencia urinaria: como restringir la ingestión de líquidos u orinar con mayor frecuencia. Estos cambios conductuales reducen la gravedad de sus síntomas pero también deterioran su calidad de vida.

      Los síntomas de la disfunción urinaria varían de manera notable en las distintas personas, generando además, consecuencias físicas, psicológicas, sociales, domésticas e interpersonales. El impacto de la enfermedad sobre la mujer se modifica como consecuencia de otros factores, entre ellos: edad, raza, cultura, finalidades y experiencias personales, relaciones interpersonales, salud física y mental general y esperanza de vida.

      Los trastornos del suelo pélvico engloban una amplia gama de procesos clínicos interrelacionados, que comprenden incontinencia urinaria, prolapso de órganos pélvicos, incontinencia fecal, anomalías sensitivas y del vaciamiento de las vías urinarias inferiores y disfunciones defecatorias. Una evaluación exhaustiva, en la que se incluyen la exploración física, investigaciones urodinámicas y electrofisiológicas, así como también, estudios de las vías urinarias inferiores y del suelo pélvico según proceda, resulta fundamental para conocer la anatomía y la funcionalidad. Los resultados de esta evaluación pueden orientar al médico en el tratamiento adecuado.

      La incontinencia de orina se define como la manifestación de cualquier escape involuntario de orina.

      El prolapso de órganos pélvicos es una afección donde la debilidad de la musculatura y el tejido conjuntivo del suelo pélvico, provocan una herniación de los órganos pélvicos hacia la luz vaginal. Entre los órganos que pueden herniarse están la vejiga, el útero, el recto, el intestino delgado y el colon.

      En el campo de la cirugía en el tratamiento de la incontinencia de orina y el prolapso genital, se han efectuado numerosos avances. También ha habido avances importantes en los tratamientos conservadores pero que la mayoría de las pacientes desconoce.

      El entrenamiento y ejercicio de los músculos del suelo pélvico constituyen los cimientos del tratamiento conductista de la incontinencia de orina. Kegel fue el ginecólogo encargado de popularizarlo a finales de la década del cuarenta. Con el transcurso de los años, esta intervención ha evolucionado en forma de tratamiento conductista y fisioterapia, combinando los principios de ambos campos en un tratamiento conservador de la incontinencia de esfuerzo, con una aceptación generalizada. Con frecuencia y gracias a estas técnicas, las pacientes se tranquilizan al saber que hay otras opciones terapéuticas aparte de la cirugía.